ROJO A MAYOR GLORIA DE DIOS
Otro 20-N en el que debemos recordar a los que de verdad contribuyeron a la lucha por la democracia, las libertades, la educación para todos y con ella la promoción de los más vulnerables
Su gran obra fueron las oportunidades que dio a toda una generación de jóvenes para acceder a una formación vedada por la dictadura a las clases populares. En 1967 en Bilbao solo existía un instituto, el Central. Gracias a su iniciativa, los de Otxar pudimos estudiar bachiller y posteriormente acceder a la universidad o a la FP.
Pasará a la historia por sus aportaciones en el campo educativo, aportaciones que se adelantan varias generaciones a su tiempo: su sabia combinación de la enseñanza intelectual y manual, su filosofía educativa consistente en que hay que adaptarse a las necesidades del alumnado (“a cada pantorrilla su pantalón”), hacernos ver que quien fracasa no es el alumno sino el sistema y, además, demostrarlo consiguiendo que alumnado por el que nadie apuesta salga adelante, consiga titulación y sea capaz de gestionar su propia empresa; por su pionera combinación de la enseñanza reglada y la enseñanza en el tiempo libre, comandada por su mano derecha en estos asuntos Fermín Gorostiaga. El Goi Zale, el Beti Argi… fueron mucho más que clubs, fueron escuelas de liderazgo para muchos jóvenes de la época. Puso en marcha las colonias de Baquio, primero en un caserío y después en un flamante edificio, construido comunitariamente, conocido todavía hoy como “Otxarkoaga” donde pasamos numerosos
veranos, primero como chavales y después como monitores.
Artículo en memoria de Diego Berguices publicado en la Web https://latransicion1973a1982.wordpress.com/

